¿Has asistido a un concierto y el próximo día te despertaste ronco?

¿Has hablado tanto que perdiste la voz?

¿Te has dado cuenta que se cambió tu voz y no sabes por qué?

Las cuerdas vocales son un par de membranas conectadas a los lados de la garganta. Cuando soplas aire por la tráquea y mueves juntas las cuerdas vocales, se vibran entre ellas, produciendo perturbaciones diminutas en el aire. Juntadas en la presencia de los oídos, esas perturbaciones diminutas hacen una voz.

Cuando movemos los musculitos conectados al cartílago a cuál se conectan las cuerdas vocales, cambia el sonido de la voz. Si estiramos las cuerdas vocales muy delgadas, producimos un tono más alto. Alternativamente, si las hacemos muy flojas y blandas, la voz se baja.

Cuando forzamos más aire por las cuerdas vocales, pasan mas tiempo separadas y producimos más volumen.

Existe una línea fina entre tratar bien a la voz y abusarla. El trauma vocal puede resultar en desordenes que afectan al poder de hablar, cantar, gritar, murmurar, y canturrear. A veces estas desordenes se van solas, como en muchos casos de la laringitis; otras veces estos problemas requieren intervención médica.

La Buena noticia es que hay algunas cosas que tú puedes hacer para prevenir los problemas relacionados con el trauma vocal.

  1. La primera cosa, y la más importante que puedes hacer para mantener saludable la voz es tomar agua. Pero, el agua que tomamos no va directamente a las cuerdas vocales. Para hidratar a la voz, primero el agua debe de pasar por otros sistemas del organismo. De hecho, toma aproximadamente 18 horas para el agua que tomamos a alcanzar a las cuerdas vocales. Varia el volumen de agua que los adultos deben de tomar diario; es más o menos 48 a 64 onzas por día. Toma más si bebes líquidos que te secan, como el café o el alcohol.
  2. Otra manera de tartar bien a la voz es evitar hablar en un tono que es demasiado alto o demasiado bajo. Todos somos diferentes, con un rango diferente de tonos cómodos. Cuando tratas de hablar demasiado alto o demasiado bajo por un periodo extendido de tiempo, puede resultar en un desorden desagradable de las cuerdas vocales.
  3. Similarmente, no hables demasiado fuerte, no grites mucho (como en un concierto). Tanto golpear las cuerdas vocales puede causar daño.
  4. Otra manera de proteger la voz es abstener de fumar y de estar con el humo de gente que fuma. Los químicos en el humo pueden irritar las membranas de las cuerdas vocales. También, el cancer.
  5. Respira por la nariz. Cuando respires por la boca, el aire no tiene tanta distancia por viajar antes de llegar a la garganta. Por eso, el cuerpo no puede calendar el aire tanto. Hecho divertido: hay unos pelitos dentro de la nariz que cachan las partículas y bacterias para que no los chupes a los pulmones.
  6. Trata de no aclarar la voz todo el tiempo. Especialmente si tienes reflujo, esto puede ser difícil. Cada vez que aclaras la voz, frotas y raspas juntas las cuerdas vocales. Demasiado de esto puede dejarlas crudas y rogando por alivio.

Si te estas preguntando que pasa actualmente cuando se daña las cuerdas vocales, haz una búsqueda de imágenes en Google por “vocal fold overuse” y puedes ver un conjunto impresionante de gargantas no saludables. Puede ser que solo verlo te dará sed.


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