Estuve recientemente en México, sentada en una mesa llena de comida y rodeada por amigos. Todos se disfrutaban, comiendo, platicando, y riendo. El ambiente era jovial. Yo hablo español como segundo lenguaje, y como ya conocía a la mayoría de las personas ahí por casi una década, me sentía cómoda. Luego, conté un chiste.

Silencio.

Luego entró en mi mente la comprensión decepcionada que nadie pensaba que era chistosa mi broma – o hasta entendible, y tuve que actuar rápido para aclarar la confusión que se mostró en las caras de mis amigos.

 

Si eres como yo, entiendes el valor de una buena risa. La risa puede reducir el estrés, mejorar la salud, y nos ayuda a conectar y unirse con otros. Hay muchas maneras de hacer reír la gente; una de mis favoritas es con el uso de lenguaje y palabras.

Hay buenos chistes y hay malos chistes, y luego hay los chistes muy malos.

Algunas personas suelen tener mejor capacidad de hacer que los demás se ríen. Hasta si eres bueno/a con los chistes, si estás usando un segundo lenguaje e interactuando con gente de una cultura que no te crio, hay una gran posibilidad que de vez en cuando harás una broma que la gente no pensara chistosa.

¿Por que fallan chistes en el segundo lenguaje?

Gente de culturas diferentes suelen encontrar cosas diferentes como chistosas… o no.

La broma ofende.

Dependiendo de tus raíces y las de tu audiencia, una broma que es super cómica en tu cultura podría o valer risa, o en los peores de los casos, ofender a las personas de otra cultura. Las bromas ofensivas típicamente ofenden con o su contenido, la relación entre quien cuenta el chiste y quien lo oiga, o los dos. Las diferencias en lo que si es y no se considera cómico entre las culturas del este y las del oeste han sido explorado y descrito. Por un enfoque académico al tema, haz clic aquí.

Elocución mediocre.

Si no hay problema con el contenido de tu chiste, puede ser que el problema tiene algo que ver con como cuentas el chiste. Todos hemos sido testigos a alguien contando mal una broma. O se revela la línea clave del chiste demasiado pronto o la persona tropieza por la introducción, olvidando información crucial. Esta parte de contar un chiste es universal. Cuando se bromea en un segundo lenguaje, definitivamente hay que usar el vocabulario correcto y pronunciarlo suficientemente bien para que te entiendan.

Especialmente con los chistes de una línea, los zingers, cuando se bromea entre culturas, a veces la gente usa maneras de comunicar que no sirven igual en la segunda cultura. Los británicos, por ejemplo, son conocidos por su uso del sarcasmo.

No se traduce.

Muchas bromas dependen de un contexto compartido. Si tu no conoces la información del fondo, puede ser que serás el único no riéndose al final. Es bastante común en una situación de segundo lenguaje.

Si tu audiencia no conoce el contexto de tu broma, no será chistosa. En una situación de Segundo lenguaje, muchas referencias a la cultura contemporánea no son compartidos. Por eso, muchas personas en los EEUU estarán confusas cuando evocas la línea de Eugenio Derbez en La Familia P. Luche y empiezas a decirle a tu amiga Bibi, preguntándole por qué no es una niña normal.

Que hacer cuando tu chiste ha fracasado.

En la conversación, cuando contamos mal un chiste, nos quedan varias opciones.

Seguir.

Especialmente si es rápida la conversación, a veces solo ignorar la broma mala y seguir con el dialogo es lo mejor que se puede hacer. Bromas ligeras no contienen información importante a la conversación (aunque pueden), sino sirven para alegrar el ánimo.

Explicar el chiste.

Culturas diferentes se ríen a cosas diferentes, y puede ser el caso que las otras personas si entendieron el chiste, solo que no era chistoso para ellos. Si tienes la oportunidad de explicar que querías decir con la broma y lo que se le hizo chistosa, hacer eso puede ayudar a tu audiencia entender major tu manera de pensar, iluminando las diferencias culturales del humor.

Reconocer la broma como fracaso.

De vez en cuando, para mantenernos humildes, es importante reírnos. Decir algo tan sencillo como, “Eso sonó mejor en mi cabeza,” o “órale, yo esperaba que ibas a reírte de eso” puede comunicar a los demás que hiciste una broma y no notaron.

Ni importa lo que hagas, hazlo rápido.

A menos que te piden una explicación detallada, es mejor recuperarte rápido de una broma fracasada, para que siga la conversación.

 

En el caso de mi chiste fracasado, en el espacio de la pausa de confusión, no perdí tiempo de explicar mi uso del sarcasmo y de nuevo, como si nunca hubiera ninguna pausa, la conversación seguía.

Si tienes interés en trabajar en tu comunicación en inglés como Segundo lenguaje, hablémonos. Hacer cambios positivos en el poder usar ingles con eficaz actualmente no es tan difícil, solo toma un poco de ayuda.